miércoles 5 de diciembre de 2007

El Reino de los Cristales


Nuestro planeta está constituido por minerales, o la variante física y química de éste. Todos los seres que poblamos la tierra, estamos formados por un alto porcentaje mineral, por este motivo, nuestra relación con la tierra y los minerales es muy potente.

Los minerales tienen variadas formas de cristalización y según sus componentes principales, tienen una extensa gama de colores.
Existen siete familias en el reino de los cristales. Cada una posee su propia estructura geométrica y su propia estructura molecular, no obstante, en cada cristal, podemos notar claramente su diseño cósmico que los convierte en entidades únicas e irrepetibles.
Según Katrina Raphaell, las siete "tribus del reino de los cristales" son: El sistema Isométrico (cúbico, por ejemplo la Fluorita), el Tetragonal (de cuatro caras, por ejemplo la Wulfenita), el Hexagonal (de seis caras, la esmeralda), el Triangular (de tres caras, el cuarzo), el Ortorómbico (con forma de rombo, el Topacio), el Monoclínico (intersección de ejes oblicua, la Azurita), y el Trilínico (inclinado en tres planos, la Turquesa). Como toda forma de vida, las piedras y los cristales están en una constante evolución; no solo físicamente (creciendo) sino también espiritualmente, a través de sus trabajos energéticos con nosotros y el planeta.
La CRISTALOTERAPIA es la sanación con las piedras o cristales, y su poder radica en recibir, contener, proyectar, emanar, refractar y reflejar la luz, la manifestación física de la energía y por eso su acción terapéutica radica en transmutar, desbloquear, equilibrar y armonizar nuestro sistema energético para establecer un flujo correcto, y de este modo, restablecer los propios recursos de sanación en el ser humano, tanto a nivel físico, como mental, emocional o espiritual.
Energéticamente, podemos decir que cada cristal tiene un campo vibratorio que según su evolución, puede ser de centímetros a metros. La estructura geométrica y el color, definirán su acción energética sobre nosotros, actuando con su vibración sobre nuestras auras, nádis y chakras.
Los cristales y gemas se han usado desde antaño para fines mágicos y para beneficio del ser humano.
Pedro Engel
www.pedroengel.cl